Salir de acampada es un buen plan para estar en contacto con la madre naturaleza.

Pero también es perfecto para compartir charlas con los amigos al calor de una hoguera o estrechar lazos haciendo actividades en familia.

Pero para ir de acampada no sólo hace falta coger la tienda de campaña, el saco de dormir y una mochila con algo de comida y bebida.

Todo buen aventurero debe estar preparado para cualquier imprevisto y por ello es conveniente llevar un kit de supervivencia cuando que se hagan este tipo de viajes.

Siempre localizado

Un teléfono móvil es la mejor herramienta para que, en caso de perdernos nos puedan localizar. Acuérdate de llevar baterías cargadas al 100% y sino un cargador externo.

Como no siempre tendrás cobertura, es importante incluir cintas de colores fluorescentes que brillen para poder escribir en el suelo palabras de auxilio y que sean visibles en la oscuridad.

Alguna bengala o material para hacer señales de humo que se vea a lo lejos.

Botiquín

Aquí meteremos un poco de todo: repelente para mosquitos, analgésicos, protector solar, tiritas, gasas, alcohol y vendas entre otros.

Si fuese necesario también medicamentos específicos en caso de estar siguiendo algún tratamiento e incluso una edición de bolsillo de un manual de primeros auxilios.

Sábana térmica

Es muy útil en situaciones extremas, cuando hayamos perdido nuestro equipo.

Se trata de una fina lámina hecha de un material que sirve tanto para retener el calor como para bajar la temperatura. Las hay desechables y reutilizable.

Se le pueden dar otros usos: para hacer un vivac improvisado, protegernos de la lluvia, como chaleco reflectante si tienes que andar de noche por la carretera, etc.

Elementos para hacer fuego

Pedernal, fósforos, alcohol de quemar y algún mechero para poder hacer una fogata que sirva tanto para cocinar como para calentarnos por la noche.

Comida

Alimentos liofilizados que sean ricos en carbohidratos y proteínas. Su aporte en calorías es bastante alto y además no necesitan ni agua ni fuego para cocinarse.

Un poco de azúcar, leche en polvo, café o té tampoco puede faltar para echar un trago caliente cuando se complique la cosa.

Aguja e hilo, cuerda y navaja

Por si tenemos que cosernos alguna ropa o reparar la tienda de campaña si ha sufrido algún desperfecto en la tela. Para esto último usaremos sedal de pesca que es más resistente.

La cuerda nos servirá para escalar, arrastrar troncos de madera o armar un refugio. La navaja para abrir latas, excavar en la tierra, cortar e incluso cazar.

Purificador de agua

Estando de acampada en mitad de la nada, lo más normal es acabar bebiendo agua de los tíos o manantiales que haya a nuestro alrededor.

Como esas aguas no suelen ser potables, si no queremos que nuestro estómago se lleve ningún susto existen unas pastillas para potabilizar el agua.

Podrás lavarte los dientes, cocinar e incluso beberla. Será el complemento imprescindible en tu kit de supervivencia.

Existen otros sistemas como el líquido potabilizador, filtros de agua personales o los depósitos de agua por gravedad.

 Y tú ¿Qué más incluirías en tu kit de supervivencia?